Ecoalfabetización – Competencias Fundamentales para el Presente y el Futuro

Creemos que la educación es clave para un futuro ecológicamente consciente y próspero. En este artículo, puedes leer sobre lo que realmente significa la ecoalfabetización y por qué consideramos crucial hablar de ello.

¿Cuándo fue la última vez que estuviste solo/a en un entorno completamente natural, caminando por el bosque o sentado/a junto al mar? ¿Fue ayer? ¿Hace años? ¿Nunca?

¡Todos somos parte de la naturaleza, pertenecemos a la naturaleza!

La ecoalfabetización es un término que puede interpretarse de muchas maneras y es difícil de definir en una sola frase. Para este artículo, definimos la ecoalfabetización como la capacidad de comprender los sistemas naturales que hacen posible la vida en la Tierra. La ecología, la eco-inteligencia, la comprensión de la naturaleza y el enfoque ecológico forman parte de ella. Nosotros, los seres humanos, somos parte de un sistema complejo que ha funcionado en armonía durante cientos de miles de años. Una de las razones de ello es que sus elementos están relacionados, conectados, y dependen unos de otros. En este ecosistema no podemos separarnos de otros elementos vivos, como animales, árboles, plantas, e incluso del aire, el agua y el suelo. Existen muchos signos de aislamiento que pueden llevarnos a un entendimiento difuso de las consecuencias de la intervención humana en los procesos ambientales que llevan sosteniendo la vida en este planeta durante millones de años.

Nuestros desafíos actuales

Cuando nos sentimos conectados, no dañamos nuestro entorno cercano ni lejano, porque, según una lógica sencilla, estaríamos dañándonos a nosotros mismos. ¿Y por qué haríamos eso? Este enfoque sistémico extiende naturalmente esta interconexión no solo a los animales, sino también a las plantas y a la materia inanimada, como el agua, los minerales o el aire.

Aunque reconocemos estos hechos, cada vez nos sentimos más desconectados de nuestro entorno y de los demás. Estamos construyendo un ambiente a nuestro alrededor con cada vez menos “seres vivos” —en comparación con la diversidad total posible. En los últimos años, he estado en muchas ciudades donde tuve que caminar varios kilómetros para encontrar un pequeño espacio de tierra y sus sistemas vivos asociados. Así, es difícil sentirse parte integral de la naturaleza en la vida cotidiana.

Otro fenómeno interesante es que la humanidad ha alcanzado un nivel de conciencia que nos permite observar y comprender lo que nos ocurre, incluso a nivel global. Existen tribus conectadas con la naturaleza que viven como parte de una biodiversidad rica e interconectada. Sin embargo, no lo hacen por elección tras considerar múltiples aspectos, ni porque haya resultado ser lo más emocionante tras muchas experiencias espirituales, sino porque es la única realidad para ellos: la comunidad particular en la que nacen y sus normas de vida en cooperación con la naturaleza. Lo que comprenden claramente es que, si no respetan y muestran humildad hacia su entorno, no sobrevivirán.

Vivimos en una época en la que, gracias a la creatividad humana y a los recursos disponibles, tenemos un gran potencial tanto para destruir los sistemas naturales como para generar conciencia sobre la importancia del enfoque ecológico a escala global. Por supuesto, en un mundo materialista, esto no supone un sacrificio precisamente pequeño, pero nunca antes en la historia tuvimos tanta libertad de elección. Elegir “bien”, hacia un ecosistema sostenible, significaría sacrificar nuestras vidas “cómodas” y reducir drásticamente nuestro consumo. ¿Estás, estamos, preparados para ello?

¿Qué puede hacer un docente, un/a formador/a no formal o un/a gestor/a de proyectos?

  • Al diseñar procesos educativos, integra siempre el enfoque de sostenibilidad: busca la conexión entre tu tema y la sostenibilidad;
  • Incluye la conexión con la naturaleza: incluso en la ciudad, reúne a las personas en entornos naturales;
  • Fomenta el transporte sostenible para los participantes;
  • Busca un espacio que ofrezca sostenibilidad en instalaciones y alimentación;
  • Sé un modelo a seguir con tus propias decisiones sostenibles.

No tenemos tiempo para culpar a otros por la situación actual, pero sí tenemos tiempo para aprender a estar más ecoalfabetizados cada día e inspirar a otros a hacer lo mismo.

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