Construyendo un futuro sostenible con jóvenes

La educación juega un papel clave en la sostenibilidad, no solo formando conciencia, sino impulsando una transformación real. El artículo destaca cómo reconectar con la naturaleza y con nosotros mismos puede integrarse en la educación y ayudar a los jóvenes a construir una sociedad que sostenga la vida.

Lo que educadores, investigadores y responsables políticos deben saber sobre sostenibilidad

Comprender la sostenibilidad es esencial para quienes trabajan con jóvenes, ya sea como formadores, educadores, investigadores o responsables de políticas. La sostenibilidad implica mantener las condiciones que hacen posible la vida en la Tierra. Aunque a menudo se describe en tres dimensiones —social, económica y ambiental—, la ambiental es la base de las demás. Sin ecosistemas saludables, no puede existir ni una economía estable ni una sociedad justa, ya que ambas dependen del equilibrio y la resiliencia de la naturaleza.

La sostenibilidad va mucho más allá del cambio climático. Los científicos han identificado nueve límites planetarios que definen el espacio seguro de operación de la Tierra, y más de la mitad ya se han sobrepasado. Entre ellos se incluyen la pérdida de biodiversidad, la degradación del suelo, el agotamiento del agua dulce y la acidificación de los océanos, entre otros. El cambio climático es solo una pieza del rompecabezas. La verdadera sostenibilidad requiere pensamiento sistémico: reconocer la interconexión entre las actividades humanas, los sistemas sociales y los procesos naturales que sostienen la vida.

Nuestra forma de vivir no es sostenible

Nuestros estilos de vida actuales superan con creces la capacidad del planeta: si todos vivieran como nosotros, necesitaríamos varios planetas Tierra. El problema no reside solo en las decisiones individuales, sino en los sistemas que configuran nuestra economía, educación y política, los cuales a menudo ignoran los límites ecológicos.

El pensamiento sistémico muestra que gran parte de nuestro comportamiento está influenciado por estas estructuras. Por lo tanto, el cambio real requiere más que esfuerzo personal: demanda sistemas que hagan de la sostenibilidad una elección natural y accesible.

¿Qué hay detrás de nuestra forma de vivir insostenible?
  • Antropocentrismo: La humanidad se sitúa por encima de la naturaleza, olvidando que somos parte de ella.

  • Eco-alfabetización insuficiente: No entendemos cómo funcionan los sistemas naturales, por lo que no actuamos a su favor.
  • Crisis de valores: El consumo y la imagen han reemplazado la compasión y la responsabilidad.

  • Desconexión de la naturaleza: La vida urbana nos aleja de los ritmos de la Tierra.

  • Desconexión de nosotros mismos: En el mundo digital, perdemos contacto con nuestro verdadero yo y con los demás.
¿Cómo podemos apoyar la sostenibilidad a través de nuestro trabajo con los jóvenes?

Aunque las causas profundas de nuestros estilos de vida insostenibles son complejas, cada uno de nosotros — especialmente quienes trabajamos con y para jóvenes— podemos contribuir a un cambio hacia una forma de vida más sostenible. Algunas claves incluyen:

Recuperar el ecocentrismo

Reimaginar nuestra cosmovisión colocando a la naturaleza, no al ser humano, en el centro.

Educadores, formadores y profesores pueden:

  • Aprender y enseñar sobre valores ecocéntricos y pensamiento sistémico.
  • Diseñar proyectos y talleres que reflejen la interconexión de toda la vida.
  • Fomentar la reflexión sobre nuestra relación con el mundo natural como base para la sostenibilidad.
Fomentar la ecoalfabetización global

Apoya a los jóvenes en la comprensión de cómo funcionan los sistemas naturales y cómo las sociedades humanas dependen de ellos.
Puedes:

  • Utilizar herramientas como la herramienta de auto-evaluación de la Marco europeo de competencias para la sostenibilidad (GreenComp) y las eco-competencias para desarrollar competencias de sostenibilidad.
  • Crear experiencias de aprendizaje que conecten los principios ecológicos con la vida cotidiana y la toma de decisiones.
Fomentar valores intrínsecos

Incentiva valores que promuevan la comunidad y el cuidado, como la amabilidad, cooperación, empatía, honestidad y justicia social.
Para ello, los educadores pueden:

Cultivar actividades grupales que premien la colaboración por encima de la competencia..

Fortalecer la conexión con la naturaleza

Apoya a los jóvenes a redescubrir su vínculo con el mundo natural. Algunas prácticas incluyen:

  • El trabajo que reconecta (Joanna Macy) – actividades experienciales que profundizan la conciencia ecológica.
  • Solo en la naturaleza – tiempo individual guiado al aire libre, seguido de reflexión grupal.
  • Baño de bosque – inmersión consciente en entornos naturales.
  • Earthing o grounding – conexión física directa con superficies naturales.
  • Cualquier enfoque incluido en La guía Coyote para conectar con la naturaleza..
Fomentar la conexión con nosotros mismos

La sostenibilidad comienza desde nuestro interior. Ayuda a los jóvenes a reconectarse con su yo interno mediante:

Actividades inspiradas en trabajo del alma (Soulcraft) de Bill Plotkin,centradas en el propósito y la plenitud.

Cuando los jóvenes comprenden quiénes son y cuáles son sus valores, se vuelven más arraigados, resilientes y preparados para actuar como agentes de cambio eco-conscientes..

Construir un futuro sostenible no es tarea pequeña, pero comienza con conciencia, conexión y colaboración. Como nos recuerda Joanna Macy:

"Está en marcha una revolución porque la gente se está dando cuenta de que nuestras necesidades pueden satisfacerse sin destruir nuestro mundo."

Seamos quienes guíen la transición hacia sociedades que sostengan la vida —junto con y a través de la próxima generación.

Si deseas profundizar en el tema, el artículo completo ofrece un análisis de las causas raíz de la insostenibilidad y proporciona orientación práctica para quienes trabajan con jóvenes hacia un futuro más sostenible. ¡Haz clic aquí!