Conexión con la naturaleza en interiores

Subido por: Kriszta Vásárhelyi

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Grupo de edad: 10+
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Número de participantes: 6+
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Duración: 5-15
Palabras clave: meditación o atención plena, conexión con la naturaleza

Objetivos:

  • Además del efecto calmante y de reducción del estrés que aporta la conexión con la naturaleza, este ejercicio ayuda a centrarse en el presente, a armonizar el grupo y a enfocar la atención. También puede utilizarse como pausa consciente.

Preparación Preparar elementos naturales y presentarlos en una cesta o sobre una tela de materiales naturales.

Materiales necesarios: Pequeños o grandes “tesoros” naturales para que cada participante tenga uno, por ejemplo: palo, rama, musgo, hojas, piedras, setas secas, manzanas, corteza, barro, una planta de interior, concha, pluma. Pueden ser todos iguales (por ejemplo, muchas hojas caídas o una manzana cortada en varios trozos). Si es posible, no arrancar ninguna planta viva para esta actividad.

Descripción

Puedes comenzar esta sintonización con una breve respiración consciente o con un ejercicio de respiración que ya conozcas. Esto ayuda a centrar la atención y a afinar los sentidos.
Cuando el grupo esté preparado, invita a cada persona a elegir un tesoro natural y a sostenerlo en sus manos. Pídeles que exploren el objeto con todos sus sentidos. Guía este proceso a un ritmo lento y suave, con pausas y un estilo acogedor, utilizando tus propias palabras.

Primero, invítales a observar el objeto con los ojos, girarlo y fijarse en cómo la luz incide sobre él, en sus contornos y en sus sombras.
Después, con los ojos cerrados, que lo exploren únicamente a través del tacto. Que sientan su peso y cómo se adapta a sus manos, que lo recorran con los dedos y lo acerquen a otras partes de la piel, por ejemplo el dorso de la mano o el rostro.
A continuación, llega el momento del oído: pueden acercarlo con cuidado a sus oídos, frotarlo suavemente, golpearlo o crujirlo (según el objeto), y escuchar, aún con los ojos cerrados.
Después, que lo huelan de cerca, profundamente, varias veces.
Y finalmente, si el objeto lo permite, pueden probarlo y percibir su sabor.

Tras esta experiencia, pueden devolver los objetos a su lugar. Si lo desean, también pueden conservarlos como compañeros naturales durante el resto de las actividades.

Variaciones

Este ejercicio también puede realizarse al aire libre, donde hay muchos tesoros naturales disponibles en el entorno.

Se puede añadir un momento de puesta en común o conversación posterior, lo que alargará la actividad.

Recursos

Inspiración: https://www.theearthbodyinstitute.com, https://ournatureconnection.com

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